Las autoridades federales y estatales han desmantelado una operación clandestina de minería de criptomonedas en Tlaola, un municipio de la Sierra Norte de Puebla. Esta granja presuntamente se beneficiaba de manera ilegal de las instalaciones hidroeléctricas de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) para extraer grandes volúmenes de energía. Este hallazgo se produce en un contexto donde México intensifica sus esfuerzos para combatir el robo de energía, una problemática que ha crecido en los últimos años, en parte debido a la utilización no autorizada de tecnologías específicas.
La detección de esta instalación y su posterior aseguramiento fueron el resultado de un operativo conjunto llevado a cabo por la Fiscalía General de la República (FGR), la Secretaría de Marina y la Secretaría de Seguridad Pública del Estado de Puebla. Durante el operativo, se encontró una infraestructura eléctrica y tecnológica en pleno funcionamiento, que incluía un transformador de pedestal, cerca de 80 terminales de media tensión, ocho antenas de internet satelital y alrededor de 300 unidades de procesamiento gráfico (GPU).
Operativos en la Sierra Norte de Puebla
Desde hace varios años, las autoridades locales han llevado a cabo diversos operativos en la Sierra Norte de Puebla con el objetivo de detectar y desmantelar instalaciones relacionadas con el robo de energía eléctrica. Esta región alberga la presa Necaxa, que forma parte del sistema hidroeléctrico de Necaxa, operado por la empresa privada Generadora Fénix, mientras que la infraestructura es de propiedad federal.
El vicealmirante Francisco Sánchez González, encargado de la SSP estatal, mencionó que se sospechaba la existencia de granjas de minería de criptomonedas en Tlaola, debido a su proximidad a la presa y a las características geográficas del área. “Esta actividad consume mucha energía y genera un alto nivel de ruido, lo que motiva la búsqueda de ubicaciones aisladas en las comunidades. Esto nos llamó la atención”, declaró el funcionario durante una conferencia de prensa.
El proceso de minería de criptomonedas
La minería de criptomonedas consiste en un proceso donde equipos informáticos realizan cálculos criptográficos para validar y registrar transacciones en una cadena de bloques. En redes como Bitcoin, los participantes compiten para agregar nuevos bloques y, a cambio, pueden recibir recompensas en criptomonedas y comisiones por transacciones. Este procedimiento requiere enormes cantidades de energía eléctrica; por ejemplo, el Cambridge Bitcoin Electricity Consumption Index estima que, en 2023, el consumo global de electricidad relacionado con la minería de Bitcoin alcanzó un promedio de 120 teravatios-hora (TWh).
En México, la minería de criptomonedas no es ilegal. Por ello, como explica Sánchez, las investigaciones en torno a la granja detectada en Tlaola se centran en determinar si se cometió el delito de robo de energía. Sin embargo, la SSP no descarta otras líneas de investigación. “Las autoridades están analizando si los activos virtuales generados a través de esta infraestructura pudieron haber sido utilizados para dar apariencia de legalidad a recursos vinculados con actividades ilícitas”, indicó la dependencia en un comunicado.
Criminalidad y lavado de dinero
Diversos estudios han evidenciado que organizaciones criminales, muchas de ellas relacionadas con el narcotráfico, participan en la minería de criptoactivos para llevar a cabo operaciones de lavado de dinero y el movimiento transnacional de fondos ilícitos. Un informe titulado “El uso de la inteligencia artificial por redes criminales de alto riesgo” revela que el Cártel de Sinaloa ha establecido redes de triangulación con casas de cambio clandestinas en China, diseñadas para transformar las ganancias del tráfico de fentanilo en criptoactivos, que posteriormente se convierten en yuanes. “Estas operaciones no solo evaden el sistema bancario internacional, sino que también reemplazan la arquitectura financiera tradicional con una estructura descentralizada que es difícil de rastrear”, subraya el documento.
Impacto del robo de energía en el país
Por otro lado, especialistas apuntan que el crecimiento de las criptomonedas, tanto en su uso legal como ilegal, ha exacerbado el problema del robo de energía, un fenómeno que ha afectado históricamente a México y que representa pérdidas millonarias para las finanzas públicas. La última cifra disponible sobre las pérdidas no técnicas, publicada por CFE Distribución, indica que entre enero y julio de 2024, los robos, alteraciones de medidores y conexiones ilegales se relacionaron con un consumo de 6,346 gigavatios-hora, lo que se traduce en un valor comercial estimado en 13,800 millones de pesos.

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