octubre 10, 2026

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Misteriosa muerte en laboratorio ruso genera alarmas sobre posible brote de peste

Misteriosa muerte en laboratorio ruso genera alarmas sobre posible brote de peste

La reciente muerte de una científica en Rusia, atribuida a un accidente en su laboratorio, ha suscitado inquietudes sobre un posible resurgimiento de la peste. Pese a esto, las autoridades de salud han subrayado que el riesgo de una propagación significativa es extremadamente bajo. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos han indicado que aún se están investigando las circunstancias del incidente y que actualmente «no hay evidencia de una amenaza amplia para EE. UU.»

En un comunicado, la agencia enfatizó su colaboración con el gobierno estadounidense para monitorear la situación y evaluar cualquier nuevo desarrollo en la investigación. “Los CDC y nuestros socios interinstitucionales están listos y seguirán vigilando de cerca los acontecimientos”, afirmaron.

Detalles del incidente

La semana anterior, una joven investigadora falleció debido a una neumonía grave de origen no identificado, tras romper un tubo de ensayo en el Instituto Antipeste de Irkutsk, ubicado en Siberia. Como medida preventiva, el hospital que la atendió fue puesto en cuarentena y sus colegas de laboratorio fueron aislados, de acuerdo con información de Radio Free Europe/Radio Liberty.

Christian Lindmeier, portavoz de la Organización Mundial de la Salud (OMS), comunicó que la organización ha mantenido contacto con las autoridades rusas. Según la información disponible, la OMS considera que el riesgo para la salud pública es muy bajo. “Creo que esa es la valoración correcta. Por el momento, no tenemos datos concluyentes”, comentó Gigi Gronvall, inmunóloga y líder de investigación en el Centro para la Seguridad Sanitaria de la Universidad Johns Hopkins.

La peste y sus implicaciones

Las autoridades rusas han informado que el rastreo de contactos no ha evidenciado ningún signo de propagación de patógenos peligrosos. La peste, conocida por haber causado millones de muertes en Europa durante la Edad Media, es actualmente poco común. Esta enfermedad es provocada por la bacteria Yersinia pestis, que habita en roedores y sus pulgas en diversas regiones del mundo. Se transmite a los humanos a través de la picadura de una pulga infectada o por contacto directo con un animal afectado. Aunque la peste puede ser tratada con antibióticos, es crucial que el tratamiento se inicie de inmediato al sospechar de una infección.

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La peste neumónica, una variante más grave de la enfermedad, se produce cuando una persona inhala gotículas que contienen la bacteria. En julio de 2025, se registró un caso en Arizona, donde un hombre falleció tras estar expuesto a gatos infectados. Esta variante también puede transmitirse entre personas a través de gotículas respiratorias en contactos cercanos, aunque tal transmisión es poco frecuente: el último caso conocido en EE. UU. ocurrió en 1924, en Los Ángeles. Por ello, los CDC recalcan la importancia de detectar y tratar rápidamente los casos sospechosos.

“Tan pronto como se identifica que alguien ha estado expuesto, incluso si existe solo una sospecha, se puede iniciar de inmediato un tratamiento con antibióticos para prevenir el desarrollo de la enfermedad y evitar su propagación”, explicó Rutul Dalal, especialista en enfermedades infecciosas del Penn State Health St. Joseph Medical Center. Dalal añadió que, si se confirmara que la científica rusa falleció a causa de la peste, la enfermedad podría ser contenida de manera eficaz, a diferencia de la situación con el covid-19, que presentó un virus sin precedentes. “Contamos con antibióticos para combatir esta enfermedad”, indicó.

Controles y medidas preventivas

Además, el hecho de que el incidente haya ocurrido en una región remota de Rusia puede limitar las posibilidades de propagación. “Siberia no es precisamente París; el tráfico de personas es escaso”, destacó Gronvall.

Aunque la causa de la muerte de la científica sigue siendo incierta, Rospotrebnadzor, la agencia federal de salud pública de Rusia, ha afirmado que pruebas exhaustivas no encontraron «ningún microorganismo relacionado con las actividades profesionales de la paciente». No obstante, Estados Unidos ha solicitado a Rusia que comparta toda la información relevante. Mientras tanto, otros países limítrofes como Kazajistán, Kirguistán, Uzbekistán y Tayikistán han implementado protocolos de cuarentena como medida de precaución.

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