Diversos estudios y relatos históricos han evidenciado el uso de sustancias psicoactivas durante la capac cocha, uno de los rituales más significativos del Imperio Inca. Sin embargo, la naturaleza exacta de los compuestos empleados en estas ceremonias, que incluían sacrificios humanos, principalmente de niños y mujeres jóvenes, ha permanecido en gran medida en la sombra. Este ritual tenía como finalidad preservar el orden cósmico, rendir homenaje a las deidades o conmemorar eventos trascendentales como victorias militares.
Recientemente, un estudio arqueológico y toxicológico llevado a cabo por un equipo de investigadores de la Universidad de Varsovia ha aclarado algunos de estos misterios. Este trabajo no solo confirma que las hojas de coca eran uno de los elementos más comunes en las preparaciones para el solemne acto, sino que también revela que se combinaban con otras sustancias, probablemente en función de las características específicas de cada ceremonia y las deidades a las que se dedicaba el sacrificio.
Objetivos del estudio y metodología empleada
El objetivo principal de esta investigación, publicada en la revista Antiquity, era identificar las sustancias vegetales administradas a los seleccionados para la capac cocha. A través de este análisis, se buscaba establecer patrones de consumo que pudieran ofrecer nuevos conocimientos sobre la realización del ritual en diversas regiones del Imperio Inca.
Los especialistas analizaron muestras de uñas y cabello de ocho cuerpos momificados de niños y adolescentes sacrificados, cuyas edades variaban entre los seis y los catorce años. Estos restos fueron hallados en volcanes como Ampato, Chuscha, Llullaillaco, Quehuar y Sara Sara, situados en Perú y Argentina. En total, los arqueólogos examinaron seis muestras de cabello y dos de uñas en busca de diez compuestos y metabolitos, entre los que se incluían cocaína, benzoilecgonina, cocaetileno, mescalina, atropina, escopolamina, harmina, harmalina y diversas sustancias del grupo de las triptaminas.
Hallazgos sobre el uso de sustancias psicoactivas
Los resultados del análisis revelaron la presencia de cocaína en todas las momias examinadas. Sin embargo, uno de los hallazgos más interesantes fue la combinación diferenciada de este estimulante con otros compuestos. Por ejemplo, en una momia encontrada en Chuscha y otra en Llullaillaco, se detectó cocaetileno, una sustancia que se forma en el hígado cuando se procesan simultáneamente alcohol y cocaína.
A pesar de esta similitud, el estudio sugiere que el consumo combinado de cocaína y alcohol variaba entre estas dos regiones de los Andes. En el caso de los restos de Chuscha, se observó que el consumo de coca fluctuó en los seis meses previos a la muerte de la niña sacrificada, con una notable disminución en el último mes. El cocaetileno, por su parte, se encontró únicamente en el periodo final del ritual de sacrificio. En contraste, en la momia de Llullaillaco, la presencia de cocaetileno se asoció con un consumo de alcohol más prolongado, lo que sugiere que cada ceremonia contaba con una preparación específica y distinta.
Implicaciones sobre las prácticas rituales incas
Otro hallazgo relevante fue la identificación de harmina en las uñas de un individuo hallado en Ampato, Perú, conocido popularmente como “la Momia Juanita.” Este alcaloide está asociado con plantas del género Banisteriopsis, que se utilizan en la preparación de la ayahuasca. Aunque este descubrimiento no prueba de manera concluyente que la momia consumiera ayahuasca antes de su muerte, los investigadores plantean la posibilidad de que los antiguos incas de la región utilizaran una bebida o brebaje que contenía este compuesto como parte de un protocolo ceremonial específico.
Dagmara Socha, arqueóloga de la Universidad de Varsovia y autora principal del estudio, comentó: «Si bien el consumo de coca parece haber sido común, encontramos diferencias considerables en el uso de otras sustancias. Esto sugiere que la preparación de los niños era mucho más compleja y variada de lo que creíamos».
Reflexiones sobre el legado inca
Aunque los autores reconocen que el análisis no permite establecer con claridad las funciones ceremoniales de las sustancias encontradas, sugieren que la coca, el alcohol y posiblemente la harmina pudieron haber sido utilizados para mejorar el bienestar físico y emocional de los niños durante su preparación para el sacrificio. La literatura científica señala que esta civilización precolombina utilizaba las hojas de coca como remedio medicinal para combatir los efectos de la altitud, aliviar problemas digestivos y reducir el hambre.
Por otro lado, las referencias históricas documentan con frecuencia el uso de chicha en el Imperio Inca. Esta bebida fermentada de maíz, con un contenido alcohólico, se ofrecía a las deidades, se consumía en celebraciones y se proporcionaba a los niños durante la capac cocha para adormecer sus sentidos y tranquilizarlos en la etapa final del ritual. Socha precisó: «Los niños eran considerados mensajeros sagrados que seguirían desempeñando un papel importante después de la muerte. Por lo tanto, es posible que su preparación tuviera como objetivo ayudarlos a sobrellevar el viaje y llegar a su destino final en las mejores condiciones posibles».
Los investigadores concluyen que, a pesar de las limitaciones del análisis, sus hallazgos ofrecen nuevas evidencias sobre el papel de las sustancias vegetales psicoactivas en la vida religiosa, medicinal y ceremonial del Imperio Inca. Además, demuestran que la capac cocha no seguía un procedimiento uniforme, reflejando así la diversidad cultural y religiosa de esta antigua civilización. «Se creía que las deidades de la montaña tenían características propias que influían en diversos aspectos de la vida, como el agua, el clima y la fertilidad agrícola. Lo que observamos es que la capac cocha no era un ritual estandarizado, sino que los incas lo adaptaron a diferentes cultos y tradiciones religiosas locales», concluyó Socha.

Más historias
Descubre las Nuevas Características de Link en el Remake de Ocarina of Time: ¿Por Qué Su Diseño es Tan Distinto?
Mirar Distinto: Festival Mexicano que Celebra la Fotografía Documental y las Conexiones Humanas en la Era de la IA
Iberoamérica se Une: Alianza Estratégica para el Desarrollo Regional de la Inteligencia Artificial