noviembre 7, 2026

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Una IA Realiza Cirugía Cerebral en un Ratón Vivo: Resultados Sorprendentes y Fallos Inesperados

Una IA Realiza Cirugía Cerebral en un Ratón Vivo: Resultados Sorprendentes y Fallos Inesperados

Avances en cirugía cerebral asistida por IA

Recientemente, un innovador experimento ha demostrado la capacidad de un agente de inteligencia artificial (IA) para llevar a cabo un procedimiento de inyección cerebral en un ratón vivo. Gabriel Ocana Santero, fundador de una empresa de biotecnología, ha liderado este proyecto que abre la puerta a un futuro donde la IA podría desempeñar un papel activo en la investigación científica.

Explorando nuevas fronteras en la investigación

Santero compartió su experiencia en redes sociales, enfatizando su interés en otorgar a los agentes de IA acceso directo a equipos de laboratorio, en lugar de limitar su función a la planificación de experimentos o análisis de datos. «Para maximizar el potencial de estos agentes, es esencial conectarlos a un entorno de laboratorio real», señala Santero, quien también es CEO y cofundador de Exin Therapeutics, una startup en San Francisco que utiliza IA para investigar fármacos destinados a tratar la epilepsia y enfermedades neurodegenerativas.

A menudo, los modelos de IA son entrenados utilizando artículos científicos, lo que puede resultar en la omisión de detalles cruciales sobre el proceso de investigación, como errores experimentales y decisiones tomadas en tiempo real. Santero argumenta que integrar la IA con experimentos reales podría mejorar la fiabilidad de estos modelos.

El experimento en detalle

Para su experimento, el equipo de Santero conectó un agente de IA a un equipo quirúrgico especializado, diseñado para realizar inyecciones cerebrales en ratones. Este sistema incluía un dispositivo motorizado para inmovilizar al ratón y una cámara que permitía al agente observar el procedimiento. Durante el experimento, se probó una terapia genética destinada a evaluar su eficacia en la reducción de crisis en un ratón epiléptico.

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El modelo de IA seleccionó un tratamiento de entre 19 opciones disponibles en una hoja de cálculo. Mientras un veterinario realizaba la craneotomía, el agente de IA determinó la terapia, la región cerebral y las coordenadas de inyección, controlando a su vez los brazos robóticos y la aguja, así como los parámetros de inyección como volumen y velocidad.

Desafíos y adaptaciones

Inicialmente, el equipo utilizó el modelo Claude Opus 5.5 de Anthropic, pero este se mostró reacio a proceder con la inyección, sugiriendo que podría detenerse a mitad del procedimiento, lo que pondría en peligro al animal. «El agente planificó el experimento, pero cuando llegó el momento de inyectar, se mostró indeciso», comenta Santero. Finalmente, se optó por el modelo Claude Sonnet 5, que aceptó avanzar en el proceso.

A pesar de los obstáculos, el equipo implementó varias medidas de seguridad, como la necesidad de que la IA propusiera un plan de inyección para su aprobación y la inclusión de un botón de emergencia para detener el procedimiento si fuera necesario. Sin embargo, un fallo técnico en el sistema de coordenadas hizo que el agente se negase a corregir el error. Esto obligó al equipo a recurrir a un segundo agente de IA para realizar los cambios necesarios.

El futuro de la IA en la investigación científica

A pesar de los contratiempos, Santero y su equipo quedaron impresionados con el rendimiento del agente de IA. Actualmente, están evaluando otros modelos, como Grok, para determinar cuál ofrece mejores resultados. La empresa también busca realizar craneotomías controladas por agentes antes de avanzar a cirugías en vivo, asegurándose de que cada paso sea seguro para los animales involucrados.

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«Es fundamental la supervisión humana, especialmente cuando se experimenta con seres vivos. Además, es prematuro permitir que un agente de IA intervenga en un cerebro humano», afirma Santero. En cuanto al ratón utilizado en el experimento, se encuentra en proceso de recuperación satisfactoria.