agosto 20, 2026

Canarias Global

Noticias de Canarias

Explorando el Efecto Backrooms y Obsession: La Ciencia del Terror en lo Cotidiano

Explorando el Efecto Backrooms y Obsession: La Ciencia del Terror en lo Cotidiano

En mayo de 2026, dos destacadas películas de terror, ambas dirigidas por cineastas que se dieron a conocer a través de internet, hicieron su debut en cines simultáneamente. «Obsession», de Curry Barker, explora el anhelo de un hombre por ser correspondido, entrelazando temas de obsesión, control y consentimiento. Por su parte, «Backrooms», dirigida por Kane Parsons, transporta a los espectadores a un inquietante universo de pasillos amarillos, oficinas desiertas y habitaciones interminables. Ambas producciones se posicionaron entre las más taquilleras del año, acumulando más de 470 millones de dólares y cerca de 390 millones, respectivamente.

Un Nuevo Enfoque en el Terror

Las similitudes entre estas dos obras van más allá de sus creadores. En «Obsession», el miedo se origina en la universalidad del deseo humano, mientras que «Backrooms» convierte lo cotidiano en una fuente de inquietud. Ambas películas transforman elementos familiares en experiencias perturbadoras, revelando cómo las relaciones afectivas o los espacios aparentemente seguros pueden volverse amenazantes.

Esto puede sugerir que el terror ha comenzado a explorar nuevas fuentes de miedo, relegando a un segundo plano a vampiros, demonios y otros monstruos tradicionales. Sin embargo, la historia del género ofrece una perspectiva diferente. Valeria Villegas Lindvall, doctora en estudios cinematográficos con especialización en pensamiento feminista y descolonial, sostiene que no estamos ante un patrón nuevo, sino ante un cambio de perspectiva. Este cambio se debe a que más cineastas jóvenes y voces diversas están encontrando oportunidades para contar sus historias en el género.

Transformaciones en la Narrativa del Terror

Edna Campos, cofundadora del Festival Internacional de Cine de Horror de la Ciudad de México, ha sido testigo de estas transformaciones durante 25 años. Su experiencia abarca diversas tendencias, desde el torture porn hasta el resurgimiento del folk horror. Según Campos, los miedos fundamentales permanecen, pero el contexto actual influye en cómo se narran estas historias. La muerte, la pérdida, la vejez, la oscuridad y la desconfianza hacia los demás son emociones recurrentes que se reinterpretan en cada época.

Leer:  Descubre la Controversial Base de Datos del Madison Square Garden para Evaluar Celebridades

Villegas Lindvall recuerda que la noción del «enemigo entre nosotros» ha sido un pilar del terror desde sus inicios. La amenaza en el hogar, un espacio que tradicionalmente se percibe como seguro, se convierte en un lugar de peligro en muchas narrativas. «No se trata de que estas dinámicas sean nuevas, sino de cómo se subvierten en un contexto de desigualdad de poder», explica.

El Terror en lo Familiar y Cotidiano

En «Obsession», el personaje principal, Bear, utiliza un objeto sobrenatural para intentar que su amiga Nikki se enamore de él. Este conflicto, aunque presenta elementos fantásticos, plantea preguntas sobre el control y la autonomía en las relaciones. La película invita a la audiencia a reconsiderar la perspectiva tradicional, enfocándose en cómo Nikki se convierte en víctima de la obsesión de Bear.

Campos también ha notado un aumento en historias que exploran la violencia en el hogar y la descomposición de las relaciones. La amenaza se percibe como más cercana, ya que los entornos cotidianos se vuelven escenarios de horror. «La violencia está más presente en nuestro entorno, lo que nos lleva a cuestionar la naturaleza de las personas a nuestro alrededor», comenta Campos.

La Ciencia Detrás del Miedo

La capacidad de convertir lo familiar en algo aterrador tiene una base neurocientífica. Francisco Sotres Bayón, investigador de la Universidad Nacional Autónoma de México, explica que nuestras expectativas influyen en cómo interpretamos las señales. Cuando algo conocido deja de comportarse de la manera esperada, puede generar una sensación de inquietud. Esta ruptura de expectativas es lo que provoca la incomodidad en «Backrooms», donde espacios familiares se convierten en laberintos extraños.

Leer:  Guía Actualizada para el Registro de Línea Móvil en México: Fechas Clave para Prevenir la Suspensión del Servicio

A pesar de que los monstruos tradicionales aún tienen su lugar en el terror, Sotres Bayón argumenta que situaciones identificables, como una amenaza constante o un lugar del que no podemos escapar, pueden ser igual de aterradoras. La evolución del género también se extiende a la tecnología, que ha sido utilizada para amplificar los temores contemporáneos.

Tecnología y Miedos Modernos

La tecnología ha sido un vehículo para explorar los miedos modernos, especialmente en el contexto de la inteligencia artificial y la omnipresencia de las redes sociales. «M3GAN» (2022) aborda el duelo de una niña y su relación con una inteligencia artificial diseñada para protegerla, planteando preguntas sobre la dependencia tecnológica en las relaciones humanas. De manera similar, «Cam» (2018) se centra en el temor a perder el control sobre nuestra identidad digital en un entorno cada vez más complejo.

Estas narrativas reflejan preocupaciones actuales, como la búsqueda de atención en un mundo saturado de contenido. «No me sigas» (2025), por ejemplo, explora los límites de la realidad y la ficción en la era de las redes sociales, fusionando el found footage con la viralidad. La película presenta el miedo a lo sobrenatural dentro de una dinámica contemporánea, generando una sensación de inmediatez y conexión con el espectador.

El Rol de Internet en la Evolución del Género

Internet no solo ha sido un campo de exploración para el terror, sino que también ha proporcionado un espacio donde las historias pueden desarrollarse antes de llegar a la pantalla grande. La popularidad de «Backrooms», que comenzó como una creepypasta en 2019, es un claro ejemplo de cómo las narrativas digitales pueden trascender y transformarse en cine. La influencia de los videojuegos y un «folclor digital» han permitido que las historias se cuenten de maneras innovadoras y diversas.

Leer:  El auge del porno inspirado en las redadas del ICE: ¿Por qué atrae tanto a la audiencia?

Barker y Parsons han sabido aprovechar estas tendencias, cada uno explorando diferentes caminos hacia el cine. La trayectoria de Barker, marcada por «Milk & Serial» (2024), también demuestra cómo la presentación en plataformas digitales puede llevar a un reconocimiento significativo en el mundo del cine.

Redefiniendo el Terror en el Cine

A medida que el terror se afianza en la industria del cine, ha comenzado a ser percibido de manera diferente. Campos destaca que, a pesar de que el género ha luchado por reconocimiento, no significa que su complejidad haya surgido recientemente. Más bien, la percepción del terror ha cambiado, y con ello, las etiquetas que se le aplican, como «terror elevado» o «art house horror», han ganado prominencia. Sin embargo, estas categorizaciones pueden dar la impresión de que algunas películas son superiores a otras, lo que no necesariamente es cierto.

Villegas Lindvall coincide en que el terror ha sido históricamente considerado un cine «menor», pero el aumento en la sofisticación de algunas obras no implica que sean inherentemente más valiosas. La compañía A24 ha sabido capitalizar este momento, asociando su marca con un tipo de terror visualmente cautivador y centrado en conflictos emocionales profundos.

El éxito de «Backrooms» y «Obsession» no indica que los monstruos hayan desaparecido del género, sino que refleja una evolución en cómo el terror aborda lo cotidiano. Desde sus inicios, el género ha deformado lo familiar para crear inquietud, y lo que cambia son los miedos que se proyectan y las formas en que se cuentan estas historias.