La Consejería de Transición Ecológica y Energía del Gobierno de Canarias, liderada por Mariano Hernández Zapata, ha establecido un convenio de colaboración con el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) para potenciar el conocimiento y la conservación de la biodiversidad en el archipiélago. Este acuerdo, que cuenta con una inversión de 340.000 euros y una duración de cuatro años, se centrará en el uso de herramientas genéticas avanzadas para el análisis de ADN de las especies silvestres de las Islas Canarias.
La presentación del convenio tuvo lugar en un acto en las instalaciones del CSIC en La Laguna, donde participaron destacados representantes del ámbito científico y de la administración pública. El consejero Hernández Zapata destacó la importancia de este acuerdo, enfatizando que “conocer mejor nos permitirá proteger mejor” uno de los patrimonios naturales más valiosos de Europa. Resaltó que Canarias es un territorio singular en términos ambientales, y que el convenio facilitará la implementación de un modelo de gestión fundamentado en el conocimiento científico.
El consejero subrayó que la biodiversidad canaria es esencial, con un alto número de especies endémicas y ecosistemas vulnerables. Subrayó la necesidad de contar con herramientas avanzadas que permitan un entendimiento profundo de esta biodiversidad y la anticipación a posibles amenazas. El convenio se alinea con las iniciativas científicas internacionales que aplican la genética al estudio de la biodiversidad, adaptando metodologías como los “códigos de barras” de ADN a este entorno insular.
Manuel Nogales, delegado del CSIC en Canarias, destacó que este convenio representa un hito en la colaboración entre ambas instituciones y permitirá, por primera vez, incorporar información molecular sobre las especies nativas y endémicas de Canarias. A través del Banco de Datos de Biodiversidad de Canarias (BIOTA), que ha sido un éxito en términos científicos y de conservación, se espera avanzar aún más en el conocimiento sobre la biodiversidad del archipiélago.
El investigador Jairo Patiño enfatizó que uno de los principales logros del acuerdo será la implementación de un código de barras genético, lo que brindará una oportunidad única para fortalecer la conservación de la biodiversidad. Brent Emerson, co-líder del proyecto, añadió que este enfoque no solo mejorará la identificación de especies, sino que también facilitará el seguimiento de poblaciones y la detección de amenazas, contribuyendo a una gestión adaptativa más eficaz.
El convenio permitirá realizar estudios genéticos que agilizarán la identificación de especies, la detección de nuevas especies y la mejora del conocimiento científico sobre el patrimonio natural canario. Uno de los componentes clave del acuerdo es la creación de una colección de muestras biológicas y ADN, que será administrada por el CSIC a través del Instituto de Productos Naturales y Agrobiología (IPNA) y que se integrará directamente en el Banco de Datos de Biodiversidad.
Este enfoque garantiza que los hallazgos científicos se traduzcan en acciones concretas dentro de la gestión pública, optimizando la toma de decisiones en conservación y planificación ambiental. El convenio representa un ejemplo de colaboración exitosa entre la administración pública y el sistema científico, integrando la investigación con las demandas reales de gestión del territorio.
Con esta iniciativa, el Gobierno de Canarias avanza hacia un modelo de conservación basado en evidencia científica, reafirmando su compromiso de proteger su biodiversidad a largo plazo y consolidar al archipiélago como un referente en la gestión sostenible de su patrimonio natural.

Más historias
Medidas de Apoyo para el Regreso a Clases de Estudiantes con Enfermedades Graves: Todo lo que Necesitas Saber
Nueva Ley del Suelo: Facilita el Acceso a la Vivienda y Fortalece la Protección del Territorio en el Parlamento
La Palma amplía su programa de actividad física para personas mayores en Las Breñas