A finales de diciembre de 2025, Australia se convirtió en pionera al implementar una prohibición del acceso a redes sociales para menores de 16 años. Esta normativa abarca plataformas populares como Instagram, TikTok, Snapchat, Facebook, X, Reddit y YouTube, entre otras. A raíz de esta nueva legislación, las empresas responsables de estas aplicaciones deben establecer filtros de seguridad que impidan el acceso a usuarios menores de 16 años, enfrentándose a multas de hasta 99 millones de dólares australianos en caso de incumplimiento.
El primer ministro Anthony Albanese defendió esta controvertida medida como un medio para que las familias “recuperen el control” sobre el uso de las redes sociales entre los más jóvenes. Su implementación ha inspirado a otros países a considerar la creación de leyes similares en este ámbito.
Resultados de la Prohibición
No obstante, los resultados hasta la fecha sugieren que la prohibición no ha tenido el impacto esperado. Recientes datos proporcionados por Qustodio, una empresa especializada en software de control parental, revelan que los menores están regresando a las plataformas prohibidas con gran facilidad. A continuación, se presentan los hallazgos más destacados de su informe:
Si bien el uso de redes sociales entre los menores de 16 años experimentó una caída inicial tras la entrada en vigor de las restricciones legales hace más de ocho meses, su actividad ha vuelto a repuntar, acercándose a los niveles previos a la prohibición en varias aplicaciones. Por ejemplo, en TikTok, aproximadamente el 26% de los adolescentes de 13 a 15 años tenía acceso a la aplicación el mes pasado, apenas un punto porcentual por debajo de la tasa registrada antes de la implementación de la ley. Entre los usuarios de 10 a 12 años, el uso se encuentra solo 0.06 puntos porcentuales por debajo de los niveles anteriores a la prohibición, lo que sugiere que la restricción ha tenido un impacto mínimo.
Otras plataformas como Instagram y Snapchat también han mostrado un incremento en su uso después de una caída inicial, aunque a tasas menores que TikTok. En cuanto a WhatsApp, que no se ve afectada por las mismas restricciones, el uso ha crecido considerablemente, pasando del 25% al 36% entre los menores de 13 a 15 años. Este aumento sugiere que, al inicio, hubo una migración hacia plataformas que no estaban bajo regulación, además de un regreso a las aplicaciones prohibidas. Por lo tanto, la interpretación de que la prohibición ha llevado a un aumento en la presencia de menores en las redes sociales no parece ser exagerada.
Causas del Fracaso
Una representante de Qustodio ha comentado que es probable que los menores estén utilizando VPN para simular ubicaciones diferentes o falsificando su fecha de nacimiento al crear cuentas alternativas. Yasmin London, experta en Seguridad Global de la compañía, afirmó que “los niños desean acceso porque quieren estar conectados, igual que el resto de nosotros”. También sugirió que las restricciones, como los verificadores de edad o el software de reconocimiento facial, están fallando en su propósito original.
Los datos presentados provienen de un análisis de información anonimizada de 19,000 familias australianas que utilizan el software de Qustodio, midiendo el porcentaje de menores que accedieron a una aplicación durante al menos cinco minutos continuos en un mes determinado. La empresa reconoce que sus cifras podrían subestimar la magnitud del problema, dado que solo reflejan datos de hogares que han instalado su sistema de monitoreo.
Contexto Global y Reacciones
Un estudio realizado por investigadores australianos y publicado en junio en The BMJ ya había señalado que había poca evidencia de que los adolescentes se alejaran de las redes sociales como consecuencia de la nueva ley. En paralelo, Nueva Zelanda ha anunciado que presentará una legislación similar, con multas de hasta el 10% de los ingresos globales para empresas como Meta que no cumplan con las normativas establecidas.
Más de dos docenas de gobiernos en todo el mundo, incluyendo México, están observando de cerca la experiencia australiana mientras consideran medidas similares. Organizaciones no gubernamentales, activistas y padres de familia están profundamente involucrados en esta conversación, buscando entender cómo abordar la problemática del acceso de los menores a las redes sociales.
Por su parte, Meta, la compañía de Mark Zuckerberg que posee Facebook, Instagram y WhatsApp, puede tener mayores incentivos que otras para cumplir con las restricciones a menores. Recientemente, la empresa llegó a un acuerdo en Estados Unidos que la obliga a pagar hasta 17,100 millones de dólares por acusaciones relacionadas con adicción y daño psicológico a menores.
En resumen, aunque la ley australiana logró un impacto inicial significativo, ocho meses después, los datos sugieren que muchos menores han encontrado maneras de eludir las restricciones, lo que plantea un debate sobre la efectividad de estas prohibiciones y si realmente generan un control efectivo o solo una falsa sensación de seguridad.

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