octubre 6, 2026

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Aumento del Riesgo de Terremoto en California: La Tensión Acumulada en la Falla de San Andrés

Falla de San Andrés

Los sistemas de fallas de San Andrés y San Jacinto, situados en el sur de California, han alcanzado un “estado de carga crítica”, evidenciado por niveles de tensión tectónica que no se habían observado en el último milenio. Esta alarmante conclusión proviene de un estudio realizado por investigadores de la Universidad de Hawái en Mānoa, que ha puesto especial atención en el paso de Cajón, un punto clave a 80 kilómetros de Los Ángeles, donde ambas fallas confluyen. Este hallazgo podría ser determinante para comprender la probabilidad de un sismo de gran magnitud en un futuro cercano.

La investigadora principal, Liliane Burkhard, del Instituto de Geofísica y Planetología de Hawái, explica que “los resultados indican que los niveles de tensión en varios segmentos de la falla están ahora en o por encima de los valores más altos registrados en los últimos mil años, sugiriendo que la región podría experimentar una ruptura significativa que afecte a ambos sistemas de fallas”.

El paso de Cajón y su papel en la actividad sísmica

Burkhard destacó que el paso de Cajón podría actuar como una “puerta sísmica”, capaz de bloquear la propagación de grandes rupturas en algunas ocasiones, pero en otras, permitir que estas se desplacen, integrando a los dos sistemas en un único evento sísmico. Las conclusiones surgieron de un modelo computacional que simula cómo se acumula y libera la tensión tectónica a lo largo de las fallas de San Andrés y San Jacinto, incluyendo el mencionado paso.

Este modelo se alimentó de un registro histórico que incorpora datos sísmicos reconstruidos a partir de evidencias geológicas, como sedimentos desplazados y fracturas en el terreno. Gracias a esta información, se generaron simulaciones en cuatro dimensiones que proyectan la cantidad de tensión acumulada en la región.

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El análisis reveló una distribución desigual de los niveles de esfuerzo en la zona. En particular, en el desierto de Mojave, al norte del paso de Cajón, la tensión se incrementa a un ritmo de aproximadamente 1.8 megapascales por siglo. Esta cifra supera el rango de 1 a 1.5 megapascales por siglo observado al sur del paso, sugiriendo que ambos sistemas de fallas podrían alcanzar sus puntos de ruptura en diferentes momentos.

Niveles de tensión y la amenaza de un gran sismo

Para el año 2025, los investigadores prevén que ciertos segmentos presenten niveles elevados de esfuerzo de Coulomb, que combina diversas fuerzas actuantes sobre una falla, permitiendo evaluar su proximidad a una posible ruptura. Las simulaciones estimaron un esfuerzo de Coulomb de 2.8 megapascales en el segmento Mojave Sur, 1.8 megapascales en el segmento Norte de San Bernardino y 3.6 megapascales en el segmento San Jacinto Bernardino.

Al comparar estos datos actuales con los niveles de tensión registrados antes de sismos pasados, los científicos encontraron que en varios casos los niveles actuales se sitúan dentro o incluso sobre esos rangos históricos. Esto sugiere que algunos sectores podrían haber acumulado suficiente energía para desencadenar un terremoto significativo.

Un futuro incierto ante la actividad sísmica

Burkhard enfatiza que “la decisión sobre si la ‘compuerta sísmica’ del paso de Cajón se abre o se mantiene cerrada parece depender de la alineación de los niveles de tensión en ambos sistemas de fallas en el momento de una ruptura. Con niveles de tensión históricamente altos y más de 160 años sin una gran ruptura, el sistema está en un estado de carga crítica”.

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El estudio, publicado en la revista Journal of Geophysical Research, advierte que una ruptura simultánea de las fallas de San Andrés y San Jacinto podría resultar en un terremoto “más destructivo que el de un evento asociado a una sola falla”, afectando gravemente a áreas densamente pobladas como Los Ángeles, San Bernardino, Riverside y el valle de Coachella.

Los autores del estudio aclaran que sus hallazgos no apuntan a la inminente ocurrencia de un gran terremoto ni permiten predecir una fecha específica. Sin embargo, indican que ciertas secciones clave de las fallas han acumulado niveles de tensión comparables a los observados antes de sismos anteriores. Además, la manera en que esta energía se distribuye podría influir decisivamente en la magnitud y el alcance de futuros sismos en el sur de California.

La importancia de la investigación en riesgos sísmicos

Burkhard subraya que “esto no es una predicción sobre cuándo ocurrirá un terremoto, pero estudios como este son cruciales para la investigación del riesgo sísmico a nivel nacional y mundial. Utilizamos ciencia rigurosa y cuantitativa para entender mejor el peligro que enfrentan millones de personas. Lo que podemos afirmar es que el sistema está bajo presión crítica, y modelos físicos como este nos ofrecen una visión más clara de los escenarios a los que debemos estar preparados. Esta información es vital para la evaluación de riesgos, la planificación de infraestructuras y la preparación ante emergencias”.

Los investigadores también sugieren que su modelo puede aplicarse a otras intersecciones complejas de fallas en todo el mundo, con la esperanza de convertirlo en una herramienta reutilizable para la evaluación de riesgos en distintos sistemas geológicos.

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