En México, el desplazamiento interno provocado por desastres ambientales y fenómenos naturales asociados al cambio climático se ha convertido en un desafío significativo que demanda la implementación urgente de políticas públicas orientadas a la prevención y protección de las comunidades afectadas. Esta situación ha sido documentada en el primer Diagnóstico Nacional sobre el Desplazamiento Forzado Interno por Cambio Climático y Desastres, que se basa en datos recopilados por diversas instituciones, incluyendo el Centro Nacional de Prevención de Desastres (Cenapred) y la Coordinación Nacional de Protección Civil.
El informe revela que entre 2013 y 2023 se registraron más de un millón de desplazamientos, resultado de 424 eventos naturales. De estos desplazamientos, el 74.5% fue causado por desastres hidrometeorológicos, el 24.6% por fenómenos geológicos y solo el 0.9% por incendios forestales. Este análisis pone de manifiesto que el 92.7% de las emergencias y desastres declarados en el país están relacionados con fenómenos climáticos extremos, destacando que, por cada desastre geofísico, se producen 13 desastres vinculados al clima.
Eventos Clave en el Desplazamiento
El diagnóstico señala dos momentos críticos en el periodo estudiado: los terremotos de 2017, que desplazaron a más de 207,000 personas, y el huracán Otis en 2023, que, al ser el primer ciclón de categoría 5 en impactar la costa del Pacífico mexicano, resultó en el desplazamiento de aproximadamente 272,201 habitantes. Juntos, estos eventos representaron cerca del 50% de todos los desplazamientos relacionados con desastres naturales y fenómenos climáticos en el periodo analizado.
El estudio, elaborado por la Secretaría de Gobernación en asociación con la Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur), enfatiza que, aunque muchos desplazamientos son temporalmente motivados, en años recientes estas evacuaciones han tendido a prolongarse, debido a la falta de habitabilidad en las áreas afectadas o la persistencia de condiciones de riesgo. El cambio climático, al intensificar la frecuencia y gravedad de fenómenos hidrometeorológicos extremos, actúa como un multiplicador de amenazas.
La Crisis Climática y sus Consecuencias Sociales
Ileana Villalobos Estrada, subsecretaria de Regulación Ambiental de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), destacó que la movilidad humana asociada al cambio climático es una de las manifestaciones más evidentes, aunque a menudo invisibles, de la crisis climática. Este diagnóstico confirma que la problemática ya es una realidad palpable en el país.
El análisis revela que las causas del desplazamiento forzado interno, exacerbadas por la crisis ambiental, son multifacéticas. Los efectos del cambio climático se entrelazan con problemas sociales y económicos, como la pobreza y la desigualdad, aumentando la vulnerabilidad de las comunidades y reduciendo su capacidad de recuperación ante las catástrofes. En este contexto, el estudio sostiene que los efectos del cambio climático deben ser considerados como fenómenos extremos que, al interactuar con problemas estructurales, se convierten en desastres con graves consecuencias humanitarias.
Desafíos para la Recolección de Datos
A pesar de que estados como Guerrero, Oaxaca, Chiapas y Baja California Sur concentran casi el 59% de los desplazamientos registrados entre 2013 y 2023, el fenómeno afecta a prácticamente todas las entidades del país. Por ello, el estudio subraya la necesidad de comprender a fondo esta problemática para desarrollar estrategias de prevención y atención más efectivas.
Sin embargo, uno de los principales impedimentos es la falta de información sistemática. Aunque México cuenta con registros sobre los afectados por desastres y las declaratorias de emergencia, no existe un sistema que permita identificar con precisión cuántas personas han sido desplazadas, la duración de su desplazamiento y las que requieren reubicación permanente.
Medidas Urgentes ante la Vulnerabilidad Climática
El análisis sugiere que para abordar esta situación es fundamental fortalecer los sistemas de información nacionales, incorporar el riesgo de desplazamiento en políticas de protección civil y adaptación al cambio climático, y mejorar la coordinación interinstitucional. También se propone el reconocimiento explícito de las personas desplazadas por causas ambientales en los marcos normativos, garantizando alternativas como el retorno seguro y la reubicación planificada cuando regresar a sus comunidades ya no sea viable.
México, por su parte, es uno de los países más expuestos a los efectos del cambio climático. Con una población que ha enfrentado desastres naturales como huracanes, tormentas tropicales y terremotos, se estima que cerca del 70% ha sido afectada al menos una vez. Esto no solo incrementa el riesgo de desplazamiento forzado, sino que también genera pérdidas económicas significativas, que oscilan entre 3,600 millones y 5,000 millones de dólares anuales, representando aproximadamente el 1% del PIB nacional.
Un Llamado a la Acción
El informe concluye que el desplazamiento forzado interno, resultado de desastres naturales y del cambio climático, es un reto que va más allá de la respuesta inmediata a emergencias. Requiere de políticas integrales que no solo busquen reducir la exposición al riesgo, sino que también protejan a quienes se ven obligados a abandonar sus hogares, en un contexto donde los eventos climáticos extremos son cada vez más comunes. En este sentido, resulta imperativo adoptar medidas urgentes para mitigar los impactos del cambio climático y reducir el desplazamiento forzado interno, trabajando hacia la creación de estadísticas que permitan visibilizar el fenómeno y identificar a las poblaciones más vulnerables.

Más historias
Entera en WIRED Futures 2026: Avances en Innovación y Nutrición Funcional
Optogenética: La Innovadora Técnica para Controlar Neuronas con Luz que Revolucionó la Medicina y Ganó el Nobel 2026
El Uso Excesivo de Celulares en Jóvenes: ¿La Causa de 1 de Cada 5 Casos de Depresión?